HORCAJO DE SANTIAGO | TIERRA DE VÍTOR
CASA MUSEO
«Casa Horcajeña»
Las estancias de la vivienda nos mostraban aspectos y objetos curiosos y singulares, hoy prácticamente desconocidos y en desuso, pero siguen llamando la atención como veremos en la siguiente estancia del museo “la casa horcajeña”
Casa Horcajeña
La vida cotidiana en la casa horcajeña
En tiempos pasados, la vida en el hogar estaba marcada por costumbres y hábitos muy distintos a los actuales. Muchas de estas tradiciones domésticas, hoy casi olvidadas, siguen despertando en quienes las recuerdan una cierta nostalgia.
Un espacio fundamental era la cocina, auténtico corazón de la casa, donde no solo se preparaban los alimentos, sino que también se compartían momentos de convivencia y gran parte de la vida diaria.
Cada estancia de la vivienda conservaba objetos y elementos singulares que, aunque hoy han caído en desuso, resultan sorprendentes y llamativos para quienes los descubren. Todo ello se puede apreciar en el recorrido por la Casa Horcajeña, un espacio que invita a viajar al pasado y comprender cómo se organizaba la vida cotidiana en el hogar de nuestros antepasados.
¿Qué podemos encontrar en la Sala de La Casa Horcajeña?
En la Casa Cotidiana Horcajeña, que forma parte del museo etnográfico, se pueden encontrar espacios y objetos que muestran cómo era la vida doméstica en tiempos pasados. Normalmente, este tipo de casas-museo recrean estancias tradicionales y reúnen utensilios de uso diario que hoy resultan curiosos. Entre ellos suelen destacar:
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La cocina: con el fogón, la lumbre baja, las trébedes, cazuelas de barro, calderos de cobre, sartenes y los utensilios de hierro forjado. También solían estar presentes la alacena, los pucheros y el escaño (banco de madera junto al fuego).
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Los utensilios de almacenaje y conservación: tinajas para el agua o el vino, cántaros, botijos, orzas para guardar la matanza, e incluso paneras y artesas para amasar.
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El dormitorio: con camas de hierro o madera, colchones de lana o paja, baúles, arcas y textiles tradicionales como colchas bordadas o mantas de lana.
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La despensa: donde se guardaban productos de autoconsumo, embutidos, legumbres, aceite o vino, siempre en recipientes de barro o madera.
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Herramientas de labores domésticas y artesanales: ruecas, husos, telares pequeños, planchas de carbón, candiles, faroles y utensilios para la matanza o la elaboración del pan y el queso.
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La sala: espacio de reunión con muebles sencillos, sillas de enea, mesas de madera, vajillas de loza y fotografías antiguas.
En conjunto, la Casa Horcajeña permite revivir el día a día de una familia rural de antaño, mostrando los objetos más habituales y las costumbres que daban forma a la vida en el hogar.

